1. La geometría del predio define la unidad de cálculo.

Antes de aplicar un parámetro hay que saber sobre qué superficie se está operando. La geometría debe identificar el predio correcto, su área y las condiciones espaciales que podrían relacionarlo con más de una zona.

Una superficie escrita en una ficha no reemplaza esa relación territorial. Conservar la geometría como insumo permite revisar el cálculo y conectarlo con las capas normativas que le corresponden.

2. La zona aplicable debe poder rastrearse.

El código de zona conecta el predio con un conjunto de disposiciones. Esa pertenencia no debería quedar implícita: el resultado necesita registrar qué zona se utilizó y desde qué plano o antecedente se obtuvo.

Cuando un límite es incierto o el predio toca más de una zona, esa condición forma parte de la lectura. Resolverla en silencio produciría una precisión que los antecedentes todavía no sostienen.

3. La constructibilidad no opera sola.

Multiplicar superficie predial por coeficiente de constructibilidad entrega una primera magnitud, pero no describe por sí sola una forma edificable. Ocupación de suelo y altura máxima también condicionan cómo esa capacidad podría distribuirse.

Por eso conviene mantener juntos los parámetros utilizados. La estimación se vuelve comparable cuando cada resultado conserva los mismos insumos y unidades.

4. Cada parámetro necesita fuente y vigencia.

Un valor normativo es revisable solo si se puede volver al instrumento y al artículo que lo sostienen. También importa distinguir antecedentes complementarios y registrar discrepancias que requieran criterio profesional.

La trazabilidad no elimina la interpretación. Hace visible el recorrido para que una lectura preliminar pueda contrastarse con los documentos oficiales antes de tomar una decisión.

5. Una estimación debe mostrar sus límites.

El resultado sirve para comparar predios y explorar capacidad antes de proyectar, pero no sustituye una revisión normativa completa. Condiciones específicas del instrumento o del proyecto pueden modificar la lectura inicial.

Mostrar insumos, operaciones y observaciones separa una estimación útil de una promesa cerrada. El sistema acelera la pregunta y conserva la evidencia necesaria para profundizarla.

Polariza organiza este recorrido predio por predio: vincula geometría y zona vigente, aplica los parámetros disponibles y conserva los insumos detrás de la capacidad estimada.